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¿Piratería o revolución digital?

robar

“Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza.”

Antonio Machado

Es indudable que corren nuevos tiempos para todos. También resulta más que evidente, la falta de capacidad de algunos para poder adaptarse, vaya referida esta crítica, a los medios de comunicación. Como ya en su día vaticinó el gran Marshall McLuhan, es imposible que esta adaptación se produzca por varias causas. Los imperios de los medios de comunicación, se empeñan en seguir usando viejas técnicas para dirigirse a la sociedad. Viejas técnicas aplicadas a medios nuevos como es el digital, que lo único que hacen es influir negativamente en el crecimiento natural que ha de darse.

Aquí viene, casi directamente relacionado el factor piratería, tan difícil de definir y con múltiples connotaciones negativas que esconden otros factores que son interesantes de analizar (connotación que ha conseguido la SGAE al llamarnos a todos claramente piratas –chorizos- cobrándonos el canon digital) .

Desde los años noventa, hemos visto la rápida evolución de las tecnologías y la informática. También el avance que se ha producido al saltar el espectador el escalón, ponerse al otro lado y unirse a ser parte activa de la información diaria y a ser una fuente y un recurso más, cosa que sin duda, no ha gustado mucho a los que están acostumbrados a llevarse la pasta porque sí.

Estoy de acuerdo en que la reproducción ilegítima de copias de películas, discos, etc., perjudica notablemente a las compañías que poseen los derechos y al mismo autor. También estoy de acuerdo en que debería de estar regulado, pero no estoy de acuerdo en algo: “las formas”. No entiendo el motivo de que la SGAE y todo el séquito de buitres que lleva detrás, se afanen en perseguir a diestro y siniestro a todo aquel que por una u otra razón, puedan sacarle la pasta. Hasta día de hoy, no he visto, por poner un ejemplo, que el cine español, tan interesado en esas subvenciones de las que algunos chupan que da gusto (subvenciones que, por cierto, son mayores a los éxitos obtenidos en taquilla) no dediquen una parte a fomentar campañas de cine en la red. Me explico, si ellos colaborasen en apoyar esta plataforma (tarde o temprano tendrán que hacerlo) podría regularse el tráfico de películas o música mediante acuerdos lógicos y no mediante persecuciones al estilo Inquisición. De momento, la SGAE ya ha conseguido que paguemos el canon, pero claro, quieren más, pues no tienen suficiente para que la industria española se siga tocando las narices. Esto me recuerda a la “púa” que te hace El Corte Inglés en el precio de sus productos, donde incluyen ya un porcentaje de lo que saben que le van a robar.

Cuánto más se tarde en reconocer que Internet ha venido para quedarse, más dinero seguirán perdiendo, de eso no cabe duda. La industria se está negando a reconvertirse y a darnos lo que le estamos pidiendo y simplemente lo hace por un factor económico. Quizás no se hayan planteado que están llamando piratería a una revolución digital sin precedentes, para la que sus medianos cerebros no están preparados. Sus planes estratégicos siguen obviando el factor de la Red, un factor en potencia que sin duda abre horizontes, no lo cierra como está demostrando hacer la industria audiovisual, siendo banalmente simplista considerar el intercambio de ficheros en la Red -que ya hoy llega a 13 millones de hogares (casi el 70% de la población)- como piratería, dejando con esto al descubierto que en la sociedad existen dos tipos de personas: los que compran y los que no, y esto sin duda carece de toda razón por ser extremadamente simplista como he dicho antes.

Lo peor de todo, es que los pensamientos de la industria para adherirse a Internet, tienen el plan maquiavélico de sacarnos hasta el último duro. Mientras Google se afana en digitalizar bibliotecas para que la cultura sea un dominio público, las empresas privadas se afanan en restringirnos el acceso. Mientras miles de autores nacen de la Red cediendo su obra, sea esta cual sea, al resto, otros ven que su saca no está tan llena como cuando existía la dictadura cultural y al estilo “Ramoncín”, nos persiguen con la vara en la mano. Hay fórmulas señores Ramoncines de la vida. Solo hace falta mostrar el mínimo interés y no el máxime bolsillo abierto.

Muchos grupos musicales y algún que otro director, ya se han percatado de que no pueden obviar el factor “Revolución Digital”. Internet es un medio cómodo, rápido y donde el usuario puede interactuar y donde nadie le guía por una ideología u otra. Es un medio libre y por eso asusta tanto a los que siempre llevaron el carro. El usuario se ha vuelto menos “oveja” y ahora sabe decidir que quiere y que busca. Aunque, no se emocionen, solo es cuestión de tiempo. La Sinde va al ataque contra todos nosotros y le acompaña nada menos que la “honrada” SGAE.

La revolución digital ha convertido los recursos de Internet en un patrimonio compartido. Si las industrias se cierran en banda a cedernos material cultural por la Red se estarán tirando piedras sobre su propio tejado. Acerca de esto, una asociación de varios ciudadanos (ver carta completa en el blog de Mangas Verdes), se dirige a la Ministra González-Sinde con argumentos que creo yo, tienen bastante sentido común:

“[…] Lo digital es la memoria de la época en la que vivimos. Si compro un disco, un libro o veo la emisión pública de un producto de consumo tengo todo el derecho del mundo a copiarlo de forma privada y sin ánimo de lucro económico y a compartirlo.

Sería absurdo e imposible que después de ir al cine, pretendiera olvidar los recuerdos de la película que acabamos de ver. Más absurdo sería tener que pagar cada vez que la contamos. Atacar la copia digital es como impedir contar recuerdos, impedir que se replique lo escuchado, impedir prestar un libro a un amigo o impedir tararear una canción. Es, en definitiva, prohibir la comunicación en la era de la comunicación. Curioso, ¿no?

Muchos comparan este cambio tecnológico con la invención de la imprenta, herramienta que revolucionó la difusión de la cultura gracias a su capacidad de copiado, más rápido y fidedigno al original que el que pudiera realizar el copista más estimado de la época. La utilización de la imprenta extrajo de los monasterios los libros que sólo estaban al alcance de una élite privilegiada, a pesar de la poderosa oposición de unos pocos, movidos por sus intereses particulares. Es cierto que los copistas se quedaron sin su trabajo y debieron dedicarse a otra cosa pero, ¿quien sería capaz hoy de prohibir la imprenta? […]”

Esto me recuerda al título de la película de Manuel Gómez Pereira de “¿Por qué le llaman amor cuando quieren decir sexo?” ¿Estamos haciendo nosotros eso? ¿Estamos llamando piratería a lo que debiera llamarse Revolución Digital?

Aurora Ferrer

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De lector a usuario: La interactividad en los medios digitales

Interactividad

Sin lugar a dudas, Internet se ha convertido en nuestra principal forma de información. Para muchos de nosotros resulta ya un hábito y costumbre, ir al ordenador para ver que “está pasando en ese momento”. Nos hemos acostumbrado a tener las noticias y “tenerlas ya” e Internet se ha hecho responsable de esta cuestión. Otros muchos, no son tan adictos o frikis (en el buen sentido de la palabra), pero sí consultan los distintos medios de noticias o blogs que le son de su confianza. Sin duda, está en el aire, algo está cambiando y ese algo es el usuario. El usuario cada vez más intenta buscar las noticias y contrastarlas en medios diferentes. Una tendencia crítica que nos enriquece a todos, tanto a los que las ofrecemos, como a los que las reciben. La información y el mundo de los medios de comunicación tienen que adaptarse a estas nuevas tendencias, que muy lejos de frenar, avanzan a velocidad de vértigo. Eso es lo que están haciendo la mayoría de medios de comunicación: adaptarse a la nueva era tecnológica. De toda está pluralidad de medios que surgen en la www, nacen otros con el simple objetivo inicial de “estar”. Son los blogs y portales de noticias. Si buscan en la web encontrarán miles de ellos: geniales, malos, críticos, especializados… y podrán obtener información a la carta que usted mismo busque en Google. Hoy me gustaría hablar de la interactividad de estos medios, para lo que me basaré en el ejemplo de tres de ellos escogidos al azar, cada uno, en naturaleza diferente entre sí. Estos son: Terra, Menéame y Soitu. Este último no ha sido tan al azar. Entre decantarme entre un periódico digital habitual, como puede ser: El País, El mundo, Abc.es o cualquier otro, he querido presentaros Soitu por su amplia interactividad. Vayamos por partes.

La web de Terra la recordaréis todos por su color naranja característico. Es una web que a mí, personalmente, me gusta bastante poco. En primer lugar y a primera vista, lo primero que captarán nuestros ojos al aterrizar en ella serán las “noticias rosas”, relativas a corazón o a cine y espectáculos, estas últimas muy poco elaboradas y más enfocada a la parte rosa del asunto que a su propio personaje. Dispone de varias secciones, en la que una de ellas es la de Noticias. Si curioseamos en su interior y nos dirigimos a una de las noticias, nos daremos cuenta de que no dispone de comentarios, es decir, el lector no puede expresar su opinión al hecho narrado. Sus noticias son de agencia (habitualmente EFE) y lo que sí permiten, es ser reportadas por el usuario a webs como Menéame o Facebook para que este las promocione. Otro punto negativo es que la publicidad es excesiva y constante en cada clic. Si seguimos curioseando (si es que aún tenéis ganas), podéis notar una ligera apreciación: el target buscado parece ser el del sector femenino. No solo por los temas tratados habitualmente en la cabecera, sino también por una extensa y llamativa área de “Belleza y salud”. Vistos estos varios puntos podemos llegar a una conclusión: Terra se preocupa más por su publicidad y por la efectividad de esta que por sus contenidos informativos.

Pasamos ahora a otro de los anunciados anteriormente: Menéame. Esta es una web que permite enviar una historia en tiempo real. Esta historia, será revisada por los lectores (registrados o no), que serán quienes la promocionen. Esta promoción se realiza a través de los llamados “meneos”, que es básicamente votar la noticia. La que más meneos obtenga será llevada a la portada principal, donde será vista por mucha más gente. Ahora os preguntaréis: ¿Y sirve cualquier tipo de historia? Es evidente que no. Para entrar en parrilla deben cumplir lo siguiente: tratar de noticias (punto principal) o que sean apuntes de un blog. El objetivo es “pasar un cromo interesante”. A primera vista, podéis pensar que es un lugar ideal para hacer spam, pero no es así. Además de que Menéame dispone de unas condiciones de uso que como en todas partes, han de cumplirse, los usuarios han elaborado unas, llamémosle, “normas éticas”, que no solo engloban el modo de comportamiento de los usuarios, sino también la forma de edición para mantener una homogeneidad que no dificulte o moleste al lector. De esta forma, si nos dirigimos a su página principal, podemos encontrar noticias que se ajusten a su interés. Si además queremos más y queremos fidelizarnos con esta página, tenemos la opción del RSS y sus facilidades de suscribirnos a aquello que deseemos (noticias a la carta). Como era de esperar, no solo permite comentarios, sino que también estos serán valorados por el resto de los usuarios, creando con esto un interesante debate social sobre diferentes materias.

Por último, y no por ello menos importante, tenemos a Soitu. Es, podríamos llamar, un periódico digital. Con el epígrafe de “no mass media”, Soitu nos envuelve en una telaraña (práctica) de noticias. Dispone de todas las secciones que puedas imaginar o alguna más, pero algo que le hace realmente interesante, es “El Selector de noticias”. Este selector, consiste en un recopilador de noticias a tiempo real, de lo que consideran, los mejores contenidos de la web. La selección de estas noticias está realizada por profesionales de distintas materias del equipo de Soitu (formado por periodistas, usuarios y especialistas en distintos campos). Las recomendaciones son realizadas por secciones (Medio Ambiente, Sociedad, Política…) y agrupados en distintos bloques para mayor comodidad del lector. A primera vista, en el “mini” resumen de la noticia, encontramos el titular (dónde clicaremos para visitar la noticia original), la posibilidad de traducción de idioma (los artículos suelen estar en su idioma original, por ejemplo, si viene del New York Times), el sitio web ha donde lleva el enlace del titular, y porque miembro de Soitu ha sido realizada la recomendación. Todo un lujo la verdad en cuanto a interactividad y a feedback con el usuario se refiere. Como es evidente, también en esta opción te permite suscribirte a lo publicado con el lector RSS. En este campo, se añade una novedad. Al lado del icono RSS, figura otro denominado “Llévame contigo”, que nos permite incrustar un widget en nuestro blog con la sección que deseemos, o incluso, el widget de la portada de Soitu.es donde aparecen las recomendaciones.

Para más comodidad todavía, El Selector de Noticias te permite configurar los bloques a tu antojo y ponerlos en el lado de la pantalla que más te guste con solo arrastrarlos. Puedes también eliminar aquellas secciones que te interesen y dejar en tu página tan solo aquellas en la que estés interesado ¿no te gustan los cambios que has hecho? ¿has borrado algo que no querías de tu página de Soitu?, no hay ningún problema, en la parte superior de la pantalla hay una opción denominada “Restaurar disposición” que devolverá todo a su posición original.

Dentro de los bloques también puedes elegir que salgan más o menos noticias. Para ello tan solo dirigirse al título de la sección y pulsar sobre “+” o “-“ ¿sencillo verdad?

Existe también otra sección de la página, donde los editores de Soitu te indican aquello que les parece de más relevancia o más interesante. En ella seleccionan noticias y además, en un pequeño botón puedes acceder a la explicación de porque les ha parecido interesante.

Por las mañanas, dedican un campo llamado “El papel también existe” con enlaces directos a la prensa nacional e internacional. Todo un ejemplo de interactividad. ¡El tiempo dirá si es tan fantástico como todo indica!