Archivo de la categoría: El silencio de los borregos

La risa de las ratas

Artículo de Arturo Pérez Reverte.

La he vuelto a ver por casualidad, buscando otra cosa en un viejo libro sobre los fotógrafos de Life. Y fíjense. Tengo mi propio álbum de fotos infames: fotos que a veces hasta son de verdad, que hice yo mismo. Y resulta que una imagen que conozco desde niño, tomada por otro en una guerra que ni siquiera viví, sigue impresionándome. A lo mejor es bueno que así sea, y el día en que esa foto deje de afectarme estaré encallecido más de la cuenta. Yo qué sé. Lo cierto es que hay imágenes que simbolizan cosas, y ésta retrata uno de los aspectos más viles de la condición humana. La tomó Robert Capa en Chartres, julio de 1944, cuando la ciudad fue liberada de los alemanes. En el centro de la imagen camina una mujer joven con el pelo recién rapado, vestida con una bata y con un niño de pocas semanas en brazos. Ella es francesa, y el bebé, hijo de un soldado alemán. La lleva detenida un gendarme. Pero lo peor no es esa escena, sino la muchedumbre que camina alrededor: señoras de aspecto respetable, hombres que podrían ser considerados caballeros, niños, curiosos que miran o engrosan el tumulto. Y todos, absolutamente todos, ríen y se burlan de la joven que aprieta al niño contra su pecho y lo mira muda de vergüenza y de miedo. Debe de haber un centenar de rostros en la foto, y ninguno muestra compasión, pesar o disgusto por lo que sucede ante sus ojos. Ni uno.

Cada cual tiene sus ideas sobre la gente. En lo que a mí se refiere, con los años he llegado a la conclusión de que lo peor del hombre no es su crueldad, su violencia, su ambición o los otros impulsos que lo mueven. Siendo todo eso tan malo como es, cuando miras de cerca y le das vueltas y te mojas donde te tienes que mojar, siempre terminas encontrando motivos, cadenas de causas y efectos que, sin justificar en absoluto tal o cual hecho, a veces al menos lo explican, que ya es algo. Pero hay una infamia a la que no consigo encontrarle el mecanismo, y tal vez por eso me parece la peor de todas; la más injustificable expresión de la mucha vileza que alberga el ser humano. Hablo de la falta de caridad. De la ausencia de compasión del verdugo -y el verdugo es la parte fácil del asunto- hacia la víctima. Hablo del ensañamiento, la humillación, la burla despiadada. Y eso, que ya es muy bellaco cuando corresponde al individuo con nombre y apellidos, se vuelve todavía más nauseabundo cuando adopta la forma popular. Me refiero a las Fuenteovejunas en su aspecto miserable; a la gente que pretende demostrar públicamente su adhesión o rechazo a tal o cual causa -cuando esa causa está indefensa y triunfa la opción opuesta, naturalmente- prestando su celo y su presencia y su risa al linchamiento fácil, sin riesgos. Los mirones que jalean y se descojonan del caído, y de esta forma pretenden avalarse, disimular, borrar sus propias claudicaciones y su propia vergüenza. Porque -y esa es otra- observando la foto de Robert Capa uno se pregunta cuántas de las honradas mujeres que ríen escoltando a la joven rapada y a su hijo no agacharon la cabeza ante soldados alemanes con los que se habrían acostado tal vez, si hubieran podido, a cambio de comida o de privilegios. Cuántos hombres no les cedieron el paso en la acera o la silla en el despacho, o les lamieron las botas, o pusieron sus niñas a tiro cuando los otros eran vencedores, y pretenden ahora, en el escarnio fácil de esa pobre mujer y de su hijo, lavar su cobardía y su vergüenza.

Los he visto a todos ellos muchas veces en demasiados sitios. Los veo todavía, y no hay que ir a guerras lejanas para topárselos. Los veo aquí mismo, en las historias de la guerra civil que contaban mis abuelos, o en la memoria de mi amigo el pintor Pepe Díaz, en cuyo pueblo fusilaron a su padre por rojo en el año 39, y a su madre la obligaron a barrer las calles después de raparle la cabeza; y Pepe, que es un buenazo, ha dejado que le pongan ahora su nombre a una calle, en vez de pegarle fuego al puto pueblo hasta los cimientos, como habrían -habríamos- hecho otros. Sigo viendo a los de la tijera de rapar y la risa por todas partes, oportunistas, viles, esperando la ocasión de acompañar el cortejo con una carcajada grande y estruendosa, propia de buenos ciudadanos libres de toda sospecha. Porque todos esos canallas que se ríen de la pobre mujer de la foto siguen entre nosotros. Algunos de verdad, físicamente, venerables ancianitos respetados por sus nietos y sus vecinos, supongo. Otros sólo aguardan una oportunidad: son los cobardes que miran hacia otro lado y agachan la cabeza cuando el soldado alemán, o el heroico gudari, o el político de turno, o el jefe de personal, o el vecino del tercero izquierda, les escupe en la cara. Y sólo cuando éste se declare vencido, o lo maten, o pierda poder, o se vaya, saldrán del agujero para buscar a su mujer y su hijo, arrastrarlos por las calles y salir riéndose en la foto.

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Extraído del libro: Con ánimo de ofender (artículos 1998-2001); A. Pérez Reverte: Ed.: Punto de Lectura; (Págs.: 501-504).

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El pescado está vendido

Pescado

“Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja.”

Proverbio italiano

Como preveían las encuestas y sondeos, el Partido Popular ha ganado las Elecciones Europeas en España. Lo ha hecho por casi 4 puntos de diferencia (42,23 %) con respecto al partido del Gobierno, que ha obtenido 21 diputados (38,51 %), dos menos que el partido liderado por Mariano Rajoy, que según anuncian todos los medios de comunicación, reforzará su imagen dentro del partido que dirige con esta victoria europea.

Los socialistas quitan hierro al asunto bajo el arrogante orgullo que les envuelve y los “brotes verdes” de la Pajín, mientras IU continúa respirando débilmente y románticamente con sus dos eurodiputados. Francisco Sosa Wagner, candidato por el partido Unión, Progreso y Democracia (UPyD), se ha hecho con un sillón en el Parlamento Europeo, una clara muestra de que el proyecto político del partido magenta sigue creciendo. El partido, mal llamado y con la ya cansina coletilla, “de Rosa Díez” ha incrementado alrededor de 150.000 votos, contando que además, ha habido un 20% menos de los sufragios que el año anterior en las Elecciones Generales, a causa de la marcada abstención.

Y es la abstención la que precisamente ha sigo ganadora en estas elecciones, siendo esta del 54% de la población censada en nuestro país (aunque como sabéis ha sido la tónica general en Europa). Una abstención, que las próximas semanas será interpretada por prensa, políticos y analistas como les venga en gana, pero que viene causada, como bien han reconocido el día de hoy, por las malas campañas carentes de un mínimo de brillantez a las que nos han sometido los grandes partidos españoles. En los tiempos que corren, y esto va dirigido tanto para el caballo ganador como para el perdedor, es un peligro reírse del ciudadano en su propia cara e insultarle intelectualmente tomándole como un pardillo, algo de lo que no sólo podemos culpar al anodino presidente de este, nuestro circense Gobierno, si no también los ladrillazos, pildorazos y falta de inteligencia que han mostrado los “populares” usando el discurso demagógico en clave nacional. Nada de Europa ni debajo de las alfombras ni detrás de los divanes. Europa, en España, ha destacado por su ausencia en todos los discursos políticos y mítines, aunque hoy J.L. Zapatero tenía la desfachatez de alertarnos y avisarnos de la vergüenza que seríamos mañana en Europa si no íbamos a votar. Perdone Zapatero, pero la única vergüenza que España puede sentir en Europa es seguir contando con usted como presidente del Gobierno, así que haga el favor de una vez de dejar de echar la culpa a la ciudadanía y echar discursos y topicazos al viento con esa radiografía plana que siempre le precede.

A los cuatro puntos de diferencia, vamos a ver como se les saca punta durante las próximas semanas. Rajoy, muy lanzado con ese único bote de toda la campaña que se ha pegado esta noche en el balcón de Génova, se ha lanzado al pantano haciendo declaraciones tales como que “los españoles han avalado la estrategia que el PP trazó en el Congreso de Valencia”. Rajoy, La Casera que te me pierdes. No te lances a pantanos tenebrosos porque te equivocas de discurso si crees que los tiros van por ahí. El PSOE, ha perdido un millón de votos desde las últimas elecciones, pero los populares han perdido 600.000, por lo que más bien se puede hablar de una victoria “popular” más gracias a la incompetencia de un gobierno circense, que al carisma o propuestas que ustedes hayan aportado a esta vergonzosa campaña a la que nos han sometido a todos los españoles, que sin duda es la peor de toda la historia de nuestra Democracia.

Otro dato que no hay que obviar son los 175.819 sufragios que ha obtenido la Izquierda Internacionalista, partido promocionado por el radical abertzale Otegui y que una vez más, como pasó en las elecciones del País Vasco, han resultado NULOS y carentes de sentido dentro de nuestra política y por consecuente, la europea. Son muchos votos, pero sin duda, son muchos menos que nosotros, es decir, pocos y cobardes.

Por desgracia, el que la derecha se “haya hecho con Europa” implica que el mafioso de Berlusconi siga gobernando. También deja al descubierto que la izquierda, sigue siendo la que ofrece el voto de castigo cuando las cosas no marchan bien. Como se ha observado a lo largo de los tiempos, el votante de izquierdas tiende a la abstención o a cambiar su voto cuando su partido hace gala de una total inutilidad y mediocridad en lo relativo a su representación ciudadana, y en esta ocasión este factor se ha hecho notar en los resultados europeos.

Enhorabuena a los caballos ganadores… y a los que comienzan a galopar. A ver si es verdad, como tanto se les ha llenado la boca en decir, que va a haber cambios, pues estos, al final siempre parecen quedarse en verdades de Perogrullo más que en ningún tipo de acción. A ver si es verdad repito, que ese “cambio” deja de anunciarse y se produce, porque como decía Millás, “esta mierda no puede continuar así”.

Políticamente erecto

Fotos El País-casa berlusconi

Fuente: El País

“Que un país con la historia de Italia vote a Berlusconi debería hacernos reflexionar”

(Extraído del artículo de Juan José Millás: “El encéfalo”)

Escuchando: El Chiringuito – George Dann

Con esta y otras fotos como las que veis arriba, nos sorprendía el diario El País este pasado viernes. Sin lugar a dudas, una exclusiva mundial que ha dado la vuelta a todos los rincones del mundo gracias a Internet. En otros casos, mucho antes de la revolución digital, estas imágenes hubiesen sido retiradas sin que la mayoría de ciudadanos que están en su sano juicio pudiesen deleitarse con ellas. Sí, deleitarse, pues no olvidemos que es un mafioso el que sale en las fotografías recogidas, mafioso que gobierna un país, aclamado y legitimado por su pueblo, sin que la parte del pueblo poseedora de algo de sentido común haga nada por evitarlo. Horchata en las venas sociales italianas que se deja gobernar por un mafioso que, para colmo, después de lo que ha hecho con su país, y lo que piensa hacer con Europa si le dejamos, reclama su privacidad y su derecho al honor ¡Já! ¿Acaso se ha creído que en algún momento con estas fotos ha sido juzgado como ciudadano? No señor Berlusconi. Usted es un dirigente -aunque cueste hasta trabajo llamarle así- y estas fotografías lo único que muestran, es que, los rumores de que es usted un mafioso pervertido van por buen camino.

Hace dos años que el reportero Antonello Zappadu, autor de las fotografías, investiga las fiestas del Primer Ministro italiano. Y no porque sea un paparazzi ansioso de euros y éxito, si no porque investigaba la relación de estas fiestas con los sospechosos vuelos oficiales y de la aeronáutica militar, cada vez más frecuentes, que se daban en dirección a la isla sacra, con un montón de famosos, casposillos televisivos, cantantes y modelos en su interior. Lo que no sabemos es, si como hacen en Punta Cana, iban con pulserita todo incluido o se pagaban el viaje (aunque es evidente que podemos suponerlo).

Gracias a las fotos de El País, mundialmente reconocidas y de las que se han hecho eco casi todos los periódicos internacionales de renombre, la Fiscalía de Roma, de mano de Giovanni Ferrara, investigará si el Primer Ministro ha utilizado flota aérea militar y estatal para llevar a sus invitados a sus picantes fiestas, que según Roberta Pinotti, responsable de Defensa del Partido Demócrata, parece bastante evidente, ya que, según declara, desde la llegada al Gobierno de Berlusconi, los vuelos militares se han “triplicado”. Datos que parecen confirmarse con los que recogía La Reppublica este sábado: los aviones militares italianos han volado en el primer trimestre del 2009 un total de 1819 horas frente a las 636 que se registraron el año pasado en las mismas fechas.

Hace prácticamente un mes que su mujer, (ahora ex mujer) daba el puñetazo en la mesa públicamente mandándole poco menos que al carajo. Si lo recordáis, todo vino a raíz de un par de cosas: la estúpida idea ministerial del mafioso Cavaliere de incluir modelos y mujeres cuyo principal mérito reconocido era bailar, actuar o pegarse unos cantes en la escena pública, en las listas electorales europeas (con perdón de la expresión “manda huevos”). Si ya a Verónica esta idea de su marido le causó el más profundo de los rechazos por sentirse como mujer insultada y subestimada por razones evidentes, el hecho de que sacara los pies del tiesto y su querido Primer Ministro se presentase en la fiesta de menores de la ya archiconocida Noemí fue lo que hizo saltar las chispas de un incendio que aún parece no haber hecho más que empezar. En esta ocasión conocíamos por voz de su mujer, la afición que tiene el Primer Ministro italiano hacia las relaciones íntimas con menores.

La FAPE (Federación de Asociaciones de Periodistas de España), ya ha felicitado a El País por su labor. Y es que nuestro periódico nacional, a las cinco de la tarde del viernes, ya registraba 4,5 millones de visitas procedentes de todo el mundo, y esto, sólo pasa unas pocas veces en España. Tan pocas, que podemos contarlas con los dedos de una mano ¿recordáis la última vez que un periódico nacional español daba una noticia en primicia de la que se hiciese eco el mundo entero?.

Otros muchos, han acudido rápidamente a criticar a El País. Algunos detractores del trabajo que ha ofrecido Zappadu al grupo PRISA, entre los que se encuentran los amigos de partido y juergas de Berlusconi, dicen que son fotografías amarillistas y que agreden a la intimidad del Primer Ministro. Algunos, por lo que he podido leer en diferentes noticias, incluso han ido más lejos acusando a El País de ir en contra de su propio Libro de Estilo. Queriendo contrastar este último punto lo he cogido de mi estantería y he ido directa al capítulo 5 del mismo, en el que se recogen los principios de publicación de “Fotos y gráficos” de El País y esto es lo que he encontrado:

5.1. Queda prohibida toda manipulación de las fotografías…. “(está claro que este no es nuestro caso, siguiente)

5.2. La publicación de una foto en otro periódico antes que en EL PAÍS… (este tampoco parece ser el artículo violado por la redacción, vayamos a otro)

5.3. Os ahorro la entradilla, habla del simbolismo en la fotografía.

5.4. Las fotografías con imágenes desagradables sólo se publicarán cuando añadan información (aunque puede resultar desagradable ver un pene político erecto nada atractivo a las ocho de la mañana antes del primer café, este tampoco parece ser el caso)

5.5. Habla de las fotos de archivo…

5.6. Este expresa la prohibición de reproducir imágenes procedentes de fuentes no autorizadas.

Ni rastro, en primer lugar, de que El País se haya saltado a la torera su propia guía moral profesional. En segundo lugar, más que acusarles de publicar en su periódico fotos amarillistas, deberíamos estar agradecidos, pues la única forma de acabar con los políticos mediocres que usan su poder y se valen de su estatus, para ejercer la corrupción y la teoría del chiringuito sobre su país. No sé si los italianos le castigarán o no en las urnas, pues tenemos la mala costumbre, de cómo pasó con Bush, Hitler o Franco, aguantar mindundis iluminados gobernándonos y es que joder, parece que nos va el sado. Dónde ponemos el voto… ponemos la bala…

Mi más sincero apoyo para El País. Que Berlusconi tome las medidas oportunas y judiciales que quiera, está, desde luego, en todo su derecho; pero… jeje a nosotros ya no hay quien nos quite la imagen de la cabeza de un pobre viejo corrupto, que, a estilo Obelix, parece haberse caído en una marmita gigante de viagra a costa encima, de servicios oficiales del país, ese país, que alejado de sus arcas, le importa un auténtica schifezza.

Ahora sólo falta que en un país como Italia, dónde se le da esquinazo a la justicia a todos los niveles, se haga Justicia ¿será mucho pedir? La justicia y el pueblo italiano nos lo confirmará durante el día de hoy.

Por una Cuba Libre

Cuba Libre

“Patria y Libertad”

Lema oficial de Cuba

En el día de hoy, blogueros e internautas de todo el mundo, bajo una convocatoria que fue difundida hace algunos días por diversas vías como Facebook, hemos decidido movilizarnos a favor de las libertades cubanas y en contra del despotismo y tiranía hacia estas que práctica el presidente Castro.

Castro sigue empeñando en la misma política mediocre, autoritaria, carente de coherencia y contribuyente a la violación de los derechos fundamentales, como la que Cuba siempre ha tenido. Cuba necesita un respiro. Cuba necesita volver a su fértil tierra la alegría y esto pasa, porque todos nos hagamos eco y reclamemos ayuda e intervención internacional al respecto. No es tolerable, que en el siglo en que vivimos, un dictador tirano con aires de emperador, siga oprimiendo a su pueblo y obligándolo a vivir como si estuviesen en el medievo. No es tolerable que se siga obligando a una sola visión, a: “un solo pueblo, un solo partido, una sola idea”, como reivindica Yoani Sánchez, una de las personas más emblemáticas en la red Cubana, en una noticia recogida hoy por ABC.

Desde Ciudadanos sin Complejos, queremos hacernos eco de la movilización cubana en la Red, y animaros a que os suméis a este propósito. Parece totalmente surrealista tener que levantar la voz a las competencias internacionales y órganos pertinentes para que terminen de una vez por todas con la violación de los derechos humanos, con la violación de derechos tan importantes y tan esenciales como es el de la Libertad.

Extrayendo la parte fundamental del manifiesto, blogueros e internautas solicitamos:

– Que se levante la censura establecida en Cuba en cuanto a la libertad de información, y en concreto, contra la prohibición de poder usar Internet sin restricciones gubernamentales.

– La liberación de los presos políticos de la isla.

– Levantar la restricción y prohibición de las salidas de Cuba a los ciudadanos cubanos.

Provoquemos el movimiento. Provoquemos que la tolerancia y el sentido humanitario llegue a todos los rincones. Provoquemos entre todos el espíritu de hermandad.

Juntos podemos.

Por una Cuba Libre.

¿Qué es el CNI?

Sede del CNI en la Carretera de la Coruña (A6-Madrid)

“Hay preguntas que no tienen respuesta”

(Frase dicha por un Agente del CNI en una entrevista con la autora de este artículo en Dic. 06)

Para todos los ciudadanos, hablar de servicios de inteligencia, es hablar de espías, 007, piruetas de Misión Imposible y una pizca de Ángeles de Charlie al mayor estilo hollywoodiense. Pero bajo esa capa de topicazo y fantasía, se esconde un organismo cuyas funciones y labores son importantes para todo el país. Este organismo, dependiente en parte del Ministerio de Defensa, a pesar de su llamativa presencia y gran responsabilidad para el mundo civil, consigue que su trabajo pase desapercibido bajo tópicos fantasiosos para todos los ciudadanos, que olvidan, que, parte de sus impuestos, van directos a sus fondos reservados a través de los Presupuestos Generales del Estado (en el año 2009 estos fueron de 255 millones de euros) .

Corría el año 1977 cuando el teniente general Manuel Gutiérrez Mellado, inició la construcción del antiguo CESID, hoy conocido como CNI (Centro Nacional de Inteligencia) o lo que es lo mismo, los servicios de inteligencia españoles. Sus principales funciones, según regula la ley 11/2002 es: la responsabilidad de:

“facilitar al Presidente del Gobierno y al Gobierno de la Nación las informaciones, análisis, estudios o propuestas que permitan prevenir y evitar cualquier peligro, amenaza o agresión contra la independencia o integridad territorial de España, los intereses nacionales y la estabilidad del Estado de derecho y sus instituciones. (Art. 1)


Fue precisamente a partir de esta citada ley, (11/2002) cuando el servicio de inteligencia español pasó de llamarse CESID a CNI, y cuando se le otorgó una autonomía funcional y personalidad jurídica propia con plena capacidad de obrar, lo que suscitó controversias y críticas entre diferentes sectores, como las del conocido periodista y catedrático: Fernando Rueda. Pero esto es harina de otro costal en la que entraremos un poco más adelante.

A pesar de la plena libertad de la que disponen para “reaccionar ante las amenazas del país”, el CNI cuenta con un control judicial (según los críticos más voraces, bastante mínimo) para poder realizar ciertas actividades. De esta forma, el CNI es supervisado por un Magistrado perteneciente al Tribunal Supremo y nombrado a su vez por el CJPG, para controlar la intervención de comunicaciones (escuchas), seguimientos o petición de intervención para que actúen otros cuerpos de seguridad del Estado (los agentes del CNI no pueden detener a nadie, tienen que hacerlo a través de la Policía Nacional u otros cuerpos de seguridad).

Las principales funciones del CNI, quedan claramente especificadas en el art. 4 de la ya citada ley. Estas son:

Obtener, evaluar e interpretar información y difundir la inteligencia necesaria para proteger y promover los intereses políticos, económicos, industriales, comerciales y estratégicos de España, pudiendo actuar dentro o fuera del territorio nacional”.

Analizando la ley, podemos sacar en claro que las funciones de los servicios de inteligencia es la obtención de información para que esta sea transmitida a quién corresponda según el Ciclo de Inteligencia, con la función de promover y proteger los intereses de la nación. En este artículo 4, la ley se centra principalmente en destacar los intereses económicos, industriales y comerciales (blanqueo de dinero, espionaje industrial, fuga de capitales, contraterrorismo…) pero es importante destacar, que su función primordial es la que pasa más desapercibida en este apartado: las funciones referentes a política y estrategia.

El CNI está configurado como una única agencia, en la que sirve de principal interlocutor entre organismos supranacionales y servicios de inteligencia. Todo lo que esté relacionado con transmisión bilateral de información tiene como principal protagonista a nuestros atractivos operativos del servicio de inteligencia español, contando con el material clasificado de la OTAN, Unión Europea, Centro Criptológico Nacional (CCN), Oficina Nacional de Seguridad (ONS) y las Fuerzas Armadas como algunos ejemplos de los más… institucionales.

¿Quién trabaja en el CNI?

Personal activo del CNI


El CNI se nutre generalmente de trabajadores en los que dispone de máxima confianza. Por lo habitual los agentes proceden de las Fuerzas Armadas y de otros cuerpos de seguridad, pero desde hace varios años ha incorporado a sus filas a personal civil. Actualmente cuenta con una plantilla aproximada de 3000 personas. En su gran mayoría, desde el año 2005, los trabajadores incorporados han ido destinados a la lucha antiterrorista.

Los procesos de selección no son fáciles ni nada habituales. Aunque los servicios de inteligencia reales no son los de las películas como he dicho antes, sus procesos de selección a veces si parecen serlo. Además de las fuentes privadas de las que dispongo, en otras fuentes bibliográficas como las del periodista Fernando Rueda, se habla de lo “mal” que puede llegar a pasarlo una persona que se aventure a entrar en sus procesos de selección. Lejos de los detractores, que critican la crueldad con la que se llega a tratar a los aprendices a espía, creo que este punto en los recursos humanos del Centro, es importante. No creo que alguien que tema a un ratón esté en condiciones de enfrentarse a Osama Bin Laden si se lo encuentra en un día normal de trabajo, o la vecina cotilla del patio interior del segundo izquierda, preparada a guardar un gran secreto de Estado, como le pasó recientemente al traidor nacional, el agente Flores. Por ello, el CNI tantea a las personas que están interesadas en acceder; estudian sus perfiles a través de la documentación que el Estado posee de los ciudadanos (BBDD de Universidades, policía, etc.,). Si pasan esta primera criba, serán sometidos a una primera entrevista (primera de muchas), seguida de test psicotécnicos, de personalidad, entrevistas personales, pruebas memotécnicas y de resumen… Tras esto, si tu perfil entra en lo que ellos llaman “Agente Operativo”, entrarás en la primera fase de otra multitud de pruebas más. Por muy a broma que pueda sonar, durante el proceso de selección los candidatos son observados sin que se percaten en su vida diaria, a través de distintos modos operando de seguimiento (moto, en coche, a pie…) e instados a realizar pruebas tales como: acceder a un edificio, colarte en una casa y hacer un plano perfecto de esta, obtener dinero necesario para comprar algo (anteriormente te despojan de todas tus pertenencias, claro), ser capaz de provocar un atasco en pleno cruce, o conseguir salir del medio del campo, donde te abandonado en plena noche.

Pero esto es solo el principio. Si consigues superar todas las pruebas y tu aptitud sigue siendo la de un valiente, que no se va de la lengua ni le dice a nadie que está participando en dicho proceso, (siempre se enteran si lo haces, imagínate porqué), entrarás en la fase del proceso de formación o “Adiestramiento Operativo” donde aún será mirada con lupa tú idoneidad al puesto. Pero espera, no te lo creas del todo, que no eres un “funcionario con plaza fija”, que aún, hasta los 4 años (y en cualquier momento) pueden darte la patada en el trasero. Todo depende de si eres capaz o no de aguantar a cierta presión, presión, aparentemente muy intrigante y fantasiosa, pero en serio, no es tanto cuento como lo pintan, para soportarla, hay que valer.

Cualquier ciudadano puede acceder a enviar su currículum vitae al CNI. Basta con dirigirse a este apartado de su página web y cursar tu solicitud.

Sus detractores y críticos más feroces


Si ya todos los organismos e instituciones oficiales del Estado cuentan con nuestra habitual crítica, este en concreto, por sus ilimitadas funciones, no esta exento de fuertes críticas. El periodista Fernando Rueda, en el año 1993, tras diversos años de estudio y publicaciones sobre las actividades del CNI, publicó La Casa (nombre con el que es conocido familiarmente el servicio de inteligencia español) el primer libro que hablaba sin tapujos sobre el CESID. Con un total éxito de ventas, Fernando Rueda desveló supuestas ilegalidades del servicio de inteligencia español y anticipó diversos escándalos protagonizados por este organismo que después saltarían a la opinión pública. Según palabras textuales del periodista:

“Los servicios de inteligencia de todo el mundo actúan con una enorme libertad, traspasando con frecuencia las barreras que establecen las leyes vigentes. Los gobiernos amparan estas actuaciones porque se producen en beneficio de sus intereses, ya sean como dirección del país o como ciudadanos particulares”.

“La ilegalidad de sus actuaciones es algo intrínseco al servicio, a pesar de que sistemáticamente lo niegan. Según el citado Manual de Inteligencia, agente es la persona especialmente adiestrada para realizar actividades secretas, legales o no, en beneficio y bajo la dirección de un servicio de inteligencia al que puede pertenecer o no. Normalmente recibe contraprestación económica.” [1]

En cuanto a los agentes, Rueda afirma que el Estatuto de Personal es “claramente inconstitucional” [2] ya que según el pisotean las libertades públicas que nos otorga la Constitución (la libertad de las comunicaciones, libertad de sindicación, etc.)

Rueda denuncia abiertamente que algo huele muy mal en el CNI y que este organismo es utilizado por los diferentes intereses partidistas del Gobierno de turno para afianzar su posición u obtener información para beneficios personales. Una de las cosas que más debaten suscita, es la libertad de cometer actos ilegales por parte de nuestros agentes. ¿Es lícito que el fin justifique los medios, de hacer lo que haya que hacer por encima de la ley, escondiéndose de la opinión pública por defender los intereses generales del Estado?. Acerca de esto, un editorial del año 1994 del periódico El País titulado “Espías conocer”, en colación con sucesos ilegales cometidos por el CNI y denunciados por periodistas a la opinión pública, (1.feb.94) dice lo siguiente:

“Las tareas que los Estados encomiendan a sus servicios secretos cuentan con una protección legal especial y con garantías sobreañadidas que, por lo general, nadie cuestiona. La sociedad suele mostrarse comprensiva con el hecho de que las reglas del juego para estos servicios no sean exactamente las mismas que las vigentes para el resto de los órganos del Estado. Pero ello no exime a los poderes públicos (Parlamento, Gobierno y jueces) y a la sociedad en su conjunto de vigilar atentamente para que tales protecciones y garantías sirvan para lo que están (la defensa de los legítimos intereses del Estado) y no sean cobertura y pretexto para actividades ilegales. Ni siquiera sería permisible que estas tareas dieran lugar a algún tipo de beneficio gubernamental en el sentido de que sirvieran a los fines propios del partido que controla el Gobierno y administra al Estado. Mucho menos que no se investiguen ni se sancionen cuando, por una u otra causa, surge a la luz algún indicio que hace sospechar de su distorsión”.

En resumen

Las dos caras de la moneda: defensa de nuestro Estado y pasar la vista por alto ante supuestas actuaciones ilegales. En este asunto, hay que valorar la parte objetiva, profesional, y no obviar la crítica de los detractores del servicio de inteligencia español. A todos nos viene a la mente los sucesos del GAL, donde los políticos que estaban en el Gobierno al mando de Felipe González, toleraron, fomentaron y utilizaron a los servicios de inteligencia para su propio provecho. Aquí es donde se suscita el debate y la controversia: ¿Es aceptable que los ciudadanos permanezcan sordos ante las actuaciones de sus servicios de inteligencia? ¿es aceptable que se usen métodos y actuaciones ilegales para proteger los intereses del país? ¿debería el Centro Nacional de Inteligencia contar con un mayor control jurídico del que hoy cuenta? Para nuestra propia seguridad, ¿el fin siempre justifica los medios?

¿Qué opinas?

Aurora Ferrer


[1] Fuente: Servicios de inteligencia: ¿fuera de la ley?. F. Rueda. Ed.: Ediciones B.

[2] Servicios de inteligencia: ¿fuera de la ley?. F. Rueda. Ed.: Ediciones B (págs. 26-27)

¿Piratería o revolución digital?

robar

“Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza.”

Antonio Machado

Es indudable que corren nuevos tiempos para todos. También resulta más que evidente, la falta de capacidad de algunos para poder adaptarse, vaya referida esta crítica, a los medios de comunicación. Como ya en su día vaticinó el gran Marshall McLuhan, es imposible que esta adaptación se produzca por varias causas. Los imperios de los medios de comunicación, se empeñan en seguir usando viejas técnicas para dirigirse a la sociedad. Viejas técnicas aplicadas a medios nuevos como es el digital, que lo único que hacen es influir negativamente en el crecimiento natural que ha de darse.

Aquí viene, casi directamente relacionado el factor piratería, tan difícil de definir y con múltiples connotaciones negativas que esconden otros factores que son interesantes de analizar (connotación que ha conseguido la SGAE al llamarnos a todos claramente piratas –chorizos- cobrándonos el canon digital) .

Desde los años noventa, hemos visto la rápida evolución de las tecnologías y la informática. También el avance que se ha producido al saltar el espectador el escalón, ponerse al otro lado y unirse a ser parte activa de la información diaria y a ser una fuente y un recurso más, cosa que sin duda, no ha gustado mucho a los que están acostumbrados a llevarse la pasta porque sí.

Estoy de acuerdo en que la reproducción ilegítima de copias de películas, discos, etc., perjudica notablemente a las compañías que poseen los derechos y al mismo autor. También estoy de acuerdo en que debería de estar regulado, pero no estoy de acuerdo en algo: “las formas”. No entiendo el motivo de que la SGAE y todo el séquito de buitres que lleva detrás, se afanen en perseguir a diestro y siniestro a todo aquel que por una u otra razón, puedan sacarle la pasta. Hasta día de hoy, no he visto, por poner un ejemplo, que el cine español, tan interesado en esas subvenciones de las que algunos chupan que da gusto (subvenciones que, por cierto, son mayores a los éxitos obtenidos en taquilla) no dediquen una parte a fomentar campañas de cine en la red. Me explico, si ellos colaborasen en apoyar esta plataforma (tarde o temprano tendrán que hacerlo) podría regularse el tráfico de películas o música mediante acuerdos lógicos y no mediante persecuciones al estilo Inquisición. De momento, la SGAE ya ha conseguido que paguemos el canon, pero claro, quieren más, pues no tienen suficiente para que la industria española se siga tocando las narices. Esto me recuerda a la “púa” que te hace El Corte Inglés en el precio de sus productos, donde incluyen ya un porcentaje de lo que saben que le van a robar.

Cuánto más se tarde en reconocer que Internet ha venido para quedarse, más dinero seguirán perdiendo, de eso no cabe duda. La industria se está negando a reconvertirse y a darnos lo que le estamos pidiendo y simplemente lo hace por un factor económico. Quizás no se hayan planteado que están llamando piratería a una revolución digital sin precedentes, para la que sus medianos cerebros no están preparados. Sus planes estratégicos siguen obviando el factor de la Red, un factor en potencia que sin duda abre horizontes, no lo cierra como está demostrando hacer la industria audiovisual, siendo banalmente simplista considerar el intercambio de ficheros en la Red -que ya hoy llega a 13 millones de hogares (casi el 70% de la población)- como piratería, dejando con esto al descubierto que en la sociedad existen dos tipos de personas: los que compran y los que no, y esto sin duda carece de toda razón por ser extremadamente simplista como he dicho antes.

Lo peor de todo, es que los pensamientos de la industria para adherirse a Internet, tienen el plan maquiavélico de sacarnos hasta el último duro. Mientras Google se afana en digitalizar bibliotecas para que la cultura sea un dominio público, las empresas privadas se afanan en restringirnos el acceso. Mientras miles de autores nacen de la Red cediendo su obra, sea esta cual sea, al resto, otros ven que su saca no está tan llena como cuando existía la dictadura cultural y al estilo “Ramoncín”, nos persiguen con la vara en la mano. Hay fórmulas señores Ramoncines de la vida. Solo hace falta mostrar el mínimo interés y no el máxime bolsillo abierto.

Muchos grupos musicales y algún que otro director, ya se han percatado de que no pueden obviar el factor “Revolución Digital”. Internet es un medio cómodo, rápido y donde el usuario puede interactuar y donde nadie le guía por una ideología u otra. Es un medio libre y por eso asusta tanto a los que siempre llevaron el carro. El usuario se ha vuelto menos “oveja” y ahora sabe decidir que quiere y que busca. Aunque, no se emocionen, solo es cuestión de tiempo. La Sinde va al ataque contra todos nosotros y le acompaña nada menos que la “honrada” SGAE.

La revolución digital ha convertido los recursos de Internet en un patrimonio compartido. Si las industrias se cierran en banda a cedernos material cultural por la Red se estarán tirando piedras sobre su propio tejado. Acerca de esto, una asociación de varios ciudadanos (ver carta completa en el blog de Mangas Verdes), se dirige a la Ministra González-Sinde con argumentos que creo yo, tienen bastante sentido común:

“[…] Lo digital es la memoria de la época en la que vivimos. Si compro un disco, un libro o veo la emisión pública de un producto de consumo tengo todo el derecho del mundo a copiarlo de forma privada y sin ánimo de lucro económico y a compartirlo.

Sería absurdo e imposible que después de ir al cine, pretendiera olvidar los recuerdos de la película que acabamos de ver. Más absurdo sería tener que pagar cada vez que la contamos. Atacar la copia digital es como impedir contar recuerdos, impedir que se replique lo escuchado, impedir prestar un libro a un amigo o impedir tararear una canción. Es, en definitiva, prohibir la comunicación en la era de la comunicación. Curioso, ¿no?

Muchos comparan este cambio tecnológico con la invención de la imprenta, herramienta que revolucionó la difusión de la cultura gracias a su capacidad de copiado, más rápido y fidedigno al original que el que pudiera realizar el copista más estimado de la época. La utilización de la imprenta extrajo de los monasterios los libros que sólo estaban al alcance de una élite privilegiada, a pesar de la poderosa oposición de unos pocos, movidos por sus intereses particulares. Es cierto que los copistas se quedaron sin su trabajo y debieron dedicarse a otra cosa pero, ¿quien sería capaz hoy de prohibir la imprenta? […]”

Esto me recuerda al título de la película de Manuel Gómez Pereira de “¿Por qué le llaman amor cuando quieren decir sexo?” ¿Estamos haciendo nosotros eso? ¿Estamos llamando piratería a lo que debiera llamarse Revolución Digital?

Aurora Ferrer

Alerta a navegantes: “Desviados anónimos”

Ocultos en la red

Ocultos en la red

Uno de los dilemas que parece haber aparecido en la web es el uso de perfiles anónimos por parte de los navegantes. Disfrazar la identidad en la red, puede deberse a varios hechos: por elección, por pereza a los registros o por motivos totalmente legítimos como son la seguridad o la privacidad. Pero para nuestra desgracia, también existen en la web, como no podía ser de otra forma, los típicos sujetos desviados que aprovechan este “agujero”, para colarse con sus mensajes negativos, publicidad engañosa, paranoias, vicios, obsesiones, o peor aún: con intención de mancillar el honor de otras personas. Una nueva especie en evolución que ni mucho menos debemos de ignorar: es peligrosa y nociva para nuestra salud mental.

La pregunta que se plantea ahora es la siguiente ¿Existe el derecho a la libertad de expresión anónima? Según un artículo del abogado Javier Muñoz la respuesta es clara:

No existe el derecho a la libertad de expresión anónima. Los periódicos jamás publican cartas anónimas, y nadie les acusa de censura. Los empleados de limpieza borran todos los días pintadas anónimas, y nadie les acusa de vulnerar la libertad de expresión. Los responsables de seguridad de los estadios de fútbol retiran por la fuerza pancartas xenófobas o violentas a sus portadores, y nadie les acusa de pertenecer a la Inquisición.”

Yo no podía haberlo expresado mejor. La libertad de expresión tiene que estar avalada por la legitimidad de la información. Al menos, eso se afanan los profesores en enseñarnos en Periodismo. Libertad de expresión ni mucho menos significa libertinaje y más si este puede herir ya sea comercialmente o personalmente, el honor de otras personas. Hay blogueros en internet de reconocido prestigio, que a pesar de no identificarse con nombres y apellidos, han logrado un hueco por haber conseguido ganarse la confianza del público y establecerse como referentes digitales. El problema es “los otros”, esos que aprovechan la ausencia de identidad para decir aquello que no se atreverían a decir públicamente o a legitimarlo con nombres y apellidos. Estos “otros” son apodados como Trolls, no dispuestos a asumir consecuencias por lo que dicen, y quienes son definidos como:

“ [..] personas que solo buscan provocar intencionadamente a los usuarios o lectores, creando controversia, provocando reacciones predecibles, especialmente por parte de usuarios novatos, con fines diversos, desde el simple divertimento hasta interrumpir o desviar los temas de las discusiones, o bien provocar flamewars, enfadando a sus participantes y enfrentándolos entre sí. El troll puede ser más o menos sofisticado, desde mensajes groseros, ofensivos o fuera de tema, a sutiles provocaciones o mentiras difíciles de detectar, con la intención en cualquier caso de confundir o provocar la reacción de los demás. […]” (Wikipedia)

La convivencia con estas personas en la web se hace compleja, pues la ley no es aún lo suficientemente dura en algunos aspectos. Hemos visto campañas contra personas u organismos auspiciadas por personas anónimas en la red, sin más intenciones que hundir la imagen personal de sus enemigos o rivales. Esto es una constante por ejemplo en el campo de la política. Una forma vil, cruel y malvada de actuar en la sociedad, que pone en peligro la convivencia pacífica en un espacio democrático y que recupera la imagen del correveidile o cotilla difamador que todos nos encontramos en la calle. Lo peor de todo esto, es que en internet el correveidile se emociona, se deja llevar por sentirse por única vez en su vida valiente, y deja correr la pluma sabiendo que lo más probable, es que jamás sea descubierto.

Es así como se muestran las vulnerabilidades a las que se enfrentan los usuarios en la red. En el mundo de los blogs hay una regla importante: “don’t feed the troll, es decir, nunca contestes a un troll. Según el bloguero Arturo Vallejo, “Verter exabruptos es una manera incluso de publicitar sus propios blogs. Otros lo hacen por jorobar”. Un caso que ejemplifica todo esto es el de la bloguera Gina Tonic, quien ha tenido que aguantar todo tipo de insultos e improperios, principalmente por ser una mujer que habla sin ninguna clase de complejos sea cual sea la materia que trate, entre ellas materias sexuales. Reconoce recibir insultos constantes y ataques a su persona mediante usuarios que se esconden tras perfiles anónimos o inventados para la ocasión. Lo único a su alcance por el momento es bloquear su IP o ejercer los conocidos “baneos”. Según afirma:

“La gente no entiende que en Internet hay unas normas no escritas que se rigen por el respeto a las personas. Hay gente que se esconde pensando erróneamente que en Internet son anónimos”.

Es una reflexión que dejo en el aire: ¿Es legítima la palabra oculta tras un anónimo? Cuándo se hacen declaraciones que pueden ser trascendentes o dañinas para otras personas ¿no debería ser avalada con nombres y apellidos?, ¿Deberían sancionarse duramente a aquellos que aprovechan la libertad de expresión de la web y la blogosfera para herir el honor o humillar a otras personas? Para mí la respuesta es clara ¿Y para ti?

Debemos defender internet como espacio abierto y plural, que permita la crítica constructiva o las denuncias legitimadas mediante pruebas o fuentes fiables y auténticas. Pero lo que jamás debemos permitir, es un espacio público que dé lugar a la aparición de sujetos morbosos y desviados, sujetos, que aprovechan la libertad existente para hacer lo que jamás harían a ojos de todos.

Recordemos que entre estos desviados de la sociedad que usan internet como medio para hacer daño, aparecen los conocidos pederastas y violadores. No podemos esperar nada bueno. Es por ello, que propongo que blogueros e internautas hagamos un pacto tácito por mantener la www lo más limpia posible de sujetos trastornados por complejos o iras personales, que lo único que hacen en la red es atentar contra los derechos humanos. Sí, he dicho Derechos Humanos. Viene a mi memoria, por poner un ejemplo, las conocidas páginas dedicadas a venganzas y chismorreos, donde se muestra sin ningún pudor ni moralidad, chicas desnudas que no son conscientes de haber sido grabadas, y que son volcadas en estas plataformas con un único fin: humillarlas públicamente. No olvidemos tampoco, la vigilancia que debiera ejercerse sobre las conocidas redes sociales, donde se cuelan fanáticos peligrosos como fue el caso reciente de un grupo de apoyo en Facebook hacia el asesino de la Camorra: Toto Riina.

Aunque ya que la convivencia en la web es una convivencia en comunidad, creo que la responsabilidad no debe dejarse en manos tan solo de la Justicia. Es cierto, que este ámbito está regulado en varias leyes y para más INRI, también en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (art.15):

“Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.”

Pero la Justicia no parece ser suficiente, por lo que somos nosotros –los del sentido común claro, “los otros” a su rollo…-, los que, con un comportamiento correcto, ético y democrático, debemos ayudar a concienciar la necesidad de crear un espacio habitable, un lugar común donde la libertad y el respeto sean el máximo exponente y donde reclamemos el derecho a una información veraz y contrastada, sin amarillismos ni sensacionalismos de tres al cuarto que a nadie interesan.

Así es como se distinguirá el periodista del futuro de los meros charlatanes: mediante el uso correcto de la información y despojando de derechos a aquellos que nutren la contaminación y la falsificación de la información. Difícil cuestión, pero no imposible. Para suscitar credibilidad no hace falta mucho, una pizca de conciencia, otra de moralidad y otra de buen gusto son buenos puntos de partida. A partir de ahí, dependerá cuanto te preocupe la comunidad, el respeto que la tengas y si estás dispuesto a ejercer de gatekeeper justiciero de esta, con toda la responsabilidad que esto conlleva.

Para terminar, a modo de moraleja, quiero dejaros con el impresionante sermón que el Padre Flynn nos dedica en la película: La Duda:

“Hubo una persona que fue a confesarse con un cura. Le dijo: “Padre he practicado chismorreos ¿es eso malo?” “Sí” le dice el confesor, “rezarás un Padre Nuestro”. “Qué bien”, dice la pecadora. El confesor la detiene: “un momento, no tan deprisa. Antes irás a tu casa, cogerás una almohada, subirás al tejado y la rajarás con un cuchillo. Después vuelves aquí y me lo cuentas.” La pecadora emprendió camino a su casa, cogió un cuchillo y una almohada y subió al tejado. Tras seguir minuciosamente las instrucciones dadas por el padre, regresó nuevamente a la Iglesia donde se encontraba su confesor. Dentro del confesionario, el Padre le pregunta: “Dime hija, ¿qué ha pasado cuando has rajado la almohada?” “¡Oh Padre! –responde ella- miles de plumas se han esparcido por el aire”. El confesor afirma con la cabeza y le dice: “Bien, pues ahora deberás volver y recogerlas una a una”. Ella sorprendida por la locura propuesta del Sacerdote responde: “…creo que eso ya me es imposible Padre.”